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LXVIII

En la cultivación dualística angélica, uno aprende a seguir al Tao.
Para aproximarse al Tao necesitarás toda tu sinceridad, puesto que es ilusivo, primero revelándose en forma e imagen, luego disolviéndose en esencia sutil e indefinible.

Aunque él no es creado, crea todas las cosas.
Puesto que no tiene sustancia, puede penetrar adonde no hay espacio.
Ejercitándose para retornarse a sí mismo, ganando victorias por medio del mantenerse manso y rendible, es más suave que cualquier cosa y, por tanto, se sobrepone a toda cosa dura.

¿Qué te dice esto del beneficio del no-actuar y del silencio?